Mercedes-Benz cambió la forma en que se hacen sus llaves, y el año del modelo marca la diferencia. En los 2015 y más nuevos, las llaves nuevas solo salen del dealer de Mercedes-Benz, hechas para ese vehículo en particular, y no hay equipo de cerrajero que las pueda programar: ni el nuestro ni el de nadie. Si perdiste todas las llaves de un Mercedes nuevo, a quien tienes que llamar es al dealer. Preferimos decírtelo por teléfono que mandarte un técnico para un trabajo que ningún cerrajero puede terminar.
Con los 2014 o anteriores es otra historia. Muchas llaves de Mercedes de esos años son un control sin hoja por fuera: se mete en una ranura del tablero y se gira como una llave, y algunos modelos prenden con botón. Hacemos y programamos el reemplazo para la mayoría de esos modelos en el vehículo: Clase C, Clase E, la GLK y la Clase M que vinieron antes de la GLC y la GLE, y las vans Sprinter. Llama con el VIN para confirmar el tuyo primero.
Todo control de Mercedes, viejo o nuevo, esconde una llave de emergencia: aprieta el seguro y sácala. Con ella abres la puerta del conductor cuando se muere la batería del control. En la mayoría de los Mercedes no prende el motor, pero te deja entrar. Si se perdió o se partió, te cortamos una nueva de corte láser, para cualquier año.
Los nombres GLC y GLE llegaron con el modelo 2016, así que la llave nueva de cualquiera de las dos siempre sale del dealer. Aun así, con nosotros tienes opciones: aperturas, cubierta nueva para el control, batería nueva y llave de emergencia nueva.