La mayoría de los BMW recientes usan un control inteligente y un botón de start/stop. Con el control en el bolsillo o en la cartera, muchos abren con solo tocar la manija de la puerta y se cierran cuando te alejas; en otros usas los botones del control. De cualquier forma, el motor prende con el botón, no girando una llave, y el carro tiene que reconocer el control antes de arrancar.
Dentro de cada control de BMW hay una llave de emergencia. Busca el pestillo pequeño del control, desliza la llave hacia afuera y con ella abres la puerta del conductor cuando la batería del control se muere. En muchos BMW la cerradura está escondida detrás de una tapita al final de la manija del conductor, así que es fácil no verla. Muchos modelos también tienen un punto marcado —en la columna del volante o en la consola del centro, según el modelo— donde puedes poner el control sin batería para que el carro lo lea. El manual del dueño te dice dónde está el tuyo.
Los BMW más viejos funcionan distinto. Muchos Serie 3 y Serie 5 de los años 2000 usan un control que se mete en una ranura del tablero antes de apretar el botón de arranque, y los todavía más viejos, una llave de girar. Las hojas de BMW y MINI son de corte láser —una ranura fresada en la hoja en vez de dientes en el borde— y las cortamos en el carro, copiando tu llave o con el código.
MINI es de BMW, y se nota en las llaves. Muchos MINI Cooper de más o menos 2007 hasta mediados de los 2010 usan un control redondeado que se mete en una ranura al lado del volante; muchos Cooper, Countryman y Clubman más nuevos usan una llave inteligente que se queda en el bolsillo mientras activas el interruptor de arranque.
Por esa variedad te pedimos el VIN antes que nada: nos dice qué llave lleva tu BMW y cómo se programa. Tenemos el equipo para los BMW nuevos y para los más viejos. De vez en cuando, un modelo y un año en particular resultan ser trabajo solo para el dealer; si es tu caso, el despachador te lo dice por teléfono, antes de que alguien salga.